Conclusión
El Tosima W5 es una compra bien orientada para quien quiere automatizar la parte más pesada de limpiar ventanas, sobre todo en cristaleras amplias, altas o exteriores. Entre su doble spray, la detección de bordes, el mando y la aspiración variable, ofrece una combinación convincente para mantenimiento regular. Si el precio actual encaja en tu presupuesto, tiene sentido como herramienta para ahorrar esfuerzo más que como sustituto total del acabado manual.
No lo pondría como primera opción para quien exige perfección de una sola pasada, limpia sobre todo ventanas pequeñas o no tolera marcas ocasionales. En ese caso, compensa más mirar alternativas con respaldo eléctrico más claro o asumir que seguirás rematando a mano. Su mejor versión aparece cuando aceptas ese trato y lo usas como aliado de rutina, no como solución milagrosa.