¿Vale la pena?
El ECOVACS WINBOT MINI Grey encaja sobre todo en casas con muchas ventanas, mamparas o zonas altas donde limpiar a mano da pereza o directamente incomoda. Su gancho real está en el formato compacto, el pulverizador ultrasónico y una ruta inteligente pensada para cubrir cristal con poco esfuerzo. El intercambio es claro: ahorra trabajo y llega a rincones donde otros robots más grandes lo tienen peor, pero no sustituye del todo el repaso manual cuando buscas un acabado perfecto en esquinas o cristales complicados.
Mi veredicto rápido es favorable si quieres mantenimiento frecuente y valoras más la comodidad que el acabado absolutamente impecable. Lo compraría para ventanas pequeñas, abatibles, mamparas y uso semanal en casa; lo dejaría pasar si te irritan las marcas residuales, si esperas olvidarte del robot hasta que termine o si tu prioridad es la mejor relación entre resultado final y coste de consumibles. Aquí la compra tiene sentido por formato y practicidad, no por magia.