¿Vale la pena?
Si buscas un robot limpiaventanas para quitarte de encima los cristales grandes y las zonas incómodas, este AlfaBot encaja por su rociado bilateral, el depósito grande y la navegación con IA, que apuntan justo a reducir pasadas manuales y recargas. La contrapartida es clara: aquí manda la sujeción y la consistencia del funcionamiento por encima de la promesa de limpieza rápida, porque varias experiencias de uso muestran que la autonomía real y la fiabilidad de carga pueden marcar la compra más que el brillo final.
Lo veo como una opción razonable para quien quiere automatizar ventanas, mamparas y azulejos lisos y acepta una curva de uso algo más exigente que la de un accesorio doméstico simple. Si priorizas una herramienta que se agarre bien, limpie ordenado y te ahorre trabajo en cristales amplios, tiene sentido; si necesitas una compra redonda sin margen para fallos de batería o de adherencia, hay rutas más claras.