¿Vale la pena?
El iRobot Roomba 105 Combo encaja muy bien en quien quiere automatizar la limpieza diaria de un piso con suelo duro y no quiere pelearse con un robot torpe. Su gancho real está en combinar navegación LiDAR, aspirado potente, fregado de mantenimiento y una base de autovaciado que reduce bastante el trabajo manual. El peaje está claro: el fregado no sustituye una fregona a fondo y la experiencia general depende bastante de que la app, el mapa y la red Wi‑Fi de 2,4 GHz encajen bien en casa.
Mi veredicto rápido es favorable si buscas un Roomba de entrada serio para mantener la casa limpia casi en piloto automático, sobre todo en viviendas de una planta, con rutina diaria y algo de pelo o polvo frecuente. Lo dejaría pasar si necesitas silencio, si tu compra depende de una app impecable o si esperas un fregado profundo de manchas secas. Aquí lo mejor no es una función aislada, sino el equilibrio entre ruta ordenada, autovaciado y limpieza suficiente para quitarte muchas pasadas de encima.