Instalación sin cable que sí cambia la compra
Aquí la diferencia importante no es un detalle técnico, sino el tipo de instalación. Poder trabajar sin cable perimetral, sin antenas y sin RTK reduce mucho la barrera de entrada para quien no quiere tocar el jardín ni depender de una infraestructura adicional.
Eso lo convierte en una opción más flexible para casas donde el trazado del césped cambia, hay reformas previstas o simplemente no apetece hacer una instalación fija desde el primer día. El peaje es asumir un precio y una complejidad de sensores superiores a los de un robot tradicional con cable.